viernes, diciembre 05, 2008

La tormenta perfecta

Nos levantamos cada mañana con una nueva cifra económica que nos hace sentirnos un poco más hundidos y preocupados por el futuro. Nunca en la reciente historia económica de España se había producido un deterioro tan acusado de los principales indicadores en un período de tiempo tan corto.
Empezamos el pasado verano a verle las orejas al lobo, pero las alarmantes cifras han empezado a llegar después del verano. La destrucción de empleo, la caída de la recaudación del Estado, el aumento de la morosidad, la quiebra de grandes empresas, la multiplicación de los EREs, e incluso, mirando indicadores más parciales la caída del consumo de electricidad y del tráfico en las autopistas de peaje.
Creo que de esta situación lo que más me enoja es el ataque al mercado y el mecanismo de defensa de identificar como culpable a los malvados americanos.
Es interesante señalar que este país ya estaba en crisis cuando empezó la crisis financiera global, y estábamos en crisis porque se había agotado nuestro modelo de crecimiento. Un entorno de tipos reales negativos había alimentado una expansión irracional de la construcción residencial y un encarecimiento extremo de su precio. La subida de tipos de interés provocó el fin del círculo virtuoso, y se dejó de alimentar a la bestia.
Este fin de un modelo de crecimiento habría sido un pequeño bache (eso que llamaban aterrizaje suave) de no ser porque se vio acompañado de una crisis de confianza en los mercados de capitales. Eso fue la puntilla de una economía que precisa de financiación exterior para sobrevivir.
Desaparecido el crédito, cerrados los mercados de capitales y con el motor de nuestra encomia en franca recesión nos encontramos ante una tormenta perfecta (así me lo definía el otro día el director financiero de una gran empresa). Del aterriza suave hemos pasado al frenazo brusco.
Hace unas semanas en Informe Semanal, un reportaje sobre la crisis desgranaba todos los pecados de la banca norteamericana para acabar entrevistando a un obrero de la construcción en paro en el ensanche de Vallecas. Es fácil culpabilizar de nuestros problemas (haber confiado en el monocultivo de la construcción) a unos malvados banqueros que cobran sueldos de siete cifras, pero las cosas nunca son tan sencillas.
Igual que no es sólo el liberalismo de Bush el que nos trajo hasta aquí, también fue la política de hipotecas accesibles de Clinton. Así mismo cuatro años de gobierno socialista en España no han evitado que la construcción fuera el único motor del crecimiento.
No queremos salvadores progres que sustituyan los errores del mercado, o la falta de controles de seguridad de las propias instituciones por rigideces e ineficiencias que nos empobrezcan.

lunes, noviembre 17, 2008

La invasión de los ultracuerpos

Si metéis en Google “La invasión de los ultracuerpos”, o su título original “Invasion of the body snatchers” os explicarán que es una película americana de los 50 en la que la tierra era invadida por extraterrestres que llegan en forma de unas esporas que dan origen a unas vainas enormes de donde surgen copias idénticas de los humanos a los que van reemplazando progresivamente. Esta paulatina invasión invisible es aterradora, hace ya muchísimos años que vi la película pero sigo recordando las vainas aquellas y los rostros inexpresivos de los “convertidos”.
Bueno, pues yo me siento un poco así con Facebook, cada día descubro más gente conectada a esa “red social”. No diré que el tema es tan aterrador como descubrir que te rodea gente que ha salido de vainas gigantes, pero al menos da que pensar. Sobre todo porque es una invasión invisible y progresiva de conectados y a mí me da un poco de miedo.

miércoles, agosto 27, 2008

Ahora con sol


En el post de ayer puse una foto desde el paseo de la grúa en un día nublado... para que no penseis que en Ribadesella hace mal tiempo, aquí teneis una foto en un día claro, viendo la playa desde el paseo.

martes, agosto 26, 2008

Romerías de prau


No sé si se escribe así, ni si se dice así, pero el sábado pasado en Ribadesella disfruté muchísimo de una romería de prau al final del Paseo de la Grúa organizada por la asociación de Amigos de Ribadesella. A los que conozcáis el pueblo asturiano no os tengo que explicar que el paseo de la grúa es el recorrido que hace el espigón del puerto riosellano al final del cual hay una explanada que mira al mar abierto por un lado y a la playa y al río por el otro. Para mí, junto con Tereñes (del que prometo hablar pronto), es uno de los puntos más atractivos del pueblo, un paseo obligado en el verano riosellano y un espectáculo para la vista. Desde ese paseo que recorre el canal del río hasta su desembocadura en el mar, se puede observar la playa de Santa Marina y el perfil del pueblo que se recorta contra las imponentes montañas.
Sólo quería recordar lo divertido y agradable que fue, los bollos preñaos, la sidra y un entusiasta “hombre orquesta” que amenizó la velada y la unión de vecinos y "veraneantes". Son estupendas estas fiestas en las que pueden estar los mayores y lo pequeños, sanas y sencillas.
Es el de Ribadesella un verano diferente, un verano que transcurre a un ritmo más pausado. Es mi verano.