He leído finalmente el famoso texto de Stéphane Hessel, ¡Indignaos! Estaba muy interesado en leerlo, porque parece que está sirviendo de argumento a todos estos grupos que claman contra la sociedad en la que viven.
Desgraciadamente, he encontrado bastantes tópicos, pero pocas respuestas. El texto parte de la denuncia, ya manida, de la dictadura de los mercados. Pero no aporta un modelo alternativo, de hecho parece recomendar el modelo socio económico que Francia se dio tras la guerra mundial, modelo, que ha evolucionado hoy hacia el de una economía de mercado con una fuerte intervención estatal.
Habla Hessel de que la sociedad debe de promover el justo reparto de la riqueza, olvida enseñarnos quien va a decidir que es justo. La economía de mercado establece que es el propio mercado el que más justamente reparte los recursos escasos. En el caso de las economías de Europa continental, este reparto se ajusta con la intervención del estado, bien por la vía fiscal, bien por la vía de las ayudas sociales. Supongo que el señor Hessel preferiría tener un politburó decidiendo quien se merece qué.
Se pregunta Hessel cómo es posible que conquistas sociales del periodo de posguerra no sean hoy asumibles por los estados si la riqueza se ha multiplicado. Eso es sencillo, los receptores y el coste de esas ayudas sociales se han multiplicado exponencialmente, han crecido mucho más que los contribuyentes. Pongamos un ejemplo, pensemos en el modelo europeo de pensiones, en los 50 con prácticamente ningún beneficiario y millones de contribuyentes, era económicamente viable, hoy, por la evolución demográfica es una bomba de efectos imprevisibles. Hablo de las pensiones porque el señor Hessel critica como ha caído la proporción entre pensión y salario, eso no ha ocurrido en España, ni en Grecia, que están por el 90%
También nos comenta algunos datos con los que no estoy de acuerdo, según él, este modelo ha incrementado las desigualdades, no en España. Y tampoco se puede decir eso en otros países europeos. Las clases medias con una creación de la economía del siglo XX, sí que creo que el modelo de estado de bienestar es insostenible y que desgraciadamente será reformado.
Es gracioso que el autor se sorprenda de que los bancos sólo piensen en sus accionistas y en sus directivos, y no en el “bien común”. En España teníamos una banca sin ánimo de lucro, que pensaba en el “bien común” y que ha estado a punto de llevarnos al pozo, se llaman Cajas de Ahorro. Dios nos libre de una banca así. Digo teníamos porque parece que la solución al fiasco es que los bancos tengan propietarios que pidan dividendos y controlen la gestión. Y lo mismo se puede aplicar a otras situaciones de la vida, un mundo sin recompensas es un mundo sin prosperidad, hemos podido comprobarlo en media Europa con el modelo comunista.
En resumen, parece ser que debemos de indignarnos por el desigual modelo económico en el que vivimos, y que la única solución que se atisban en estas páginas es el modelo socio económico de la Francia de la posguerra.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada